RedES - Red de Encuentro Social

Política

 

Impugnación Borocotó

Diputado Carlos Tinnirello


Simplemente, quiero aclarar el sentido del voto del bloque Red de Encuentro Social. En esta votación me voy a abstener porque entendemos que la actitud del diputado cuestionado constituye una falta de respeto a la población. No lo digo porque haya cambiado de idea, ya que los diputados y las personas tienen la posibilidad de hacerlo. Lo desagradable y lo perjudicial es que se haya cambiado de idea en un marco de fuertes sospechas de corrupción.
Evidentemente, los actos de corrupción nunca se dan de un solo lado. Siempre está el que cobra y el que paga, y esta sospecha ha quedado muy marcada.
Por otra parte, quisiera hacer una breve aclaración. Aquí se cuestiona al diputado Borocotó porque, según se ha dicho, si hoy jurara se estaría desconociendo la voluntad popular. Al respecto debo decirles que muchas veces este Congreso ha desconocido la voluntad popular. No creo que algún ciudadano de este país venga votando año tras año para que haya un 50 por ciento de pobres, para tener un 20 por ciento de indigentes, ni para que se entregue nuestro patrimonio y nuestros recursos naturales.
Sinceramente, considero que estos cuestionamientos que se le hacen al diputado electo y por ahora aspirante a su asunción han sido parte de una política y de un procedimiento que se ha aplicado permanentemente en nuestro país.
Cuando se habla del 19 y 20 de diciembre de 2001 se lo hace desde la preocupación. Pero en mi opinión lo que hubo en esos días fue una necesidad de expresión de la voluntad popular que trastocó todo el sistema y el régimen que venía estableciendo pautas que eran repudiadas por la población. Ese es un mensaje que debemos escuchar. Sin embargo, ya hemos dicho en varias oportunidades que se sigue sin escuchar y se continúa con el doble discurso.
Hace pocos días el presidente Kirchner manifestó que estaba muy dolido e indignado porque se había entregado nuestro patrimonio y nuestros recursos naturales, especialmente el petróleo. Señaló que cuando veía que el precio del petróleo se ubicaba en los 70 dólares por barril le dolía el corazón y se sentía indignado porque se había entregado el petróleo, incluso desde el partido al que pertenece.
Al respecto, tendríamos que preguntarnos quién votó y quién hizo lobby para que se privatizara YPF. ¿Acaso no recuerdan que el propio gobernador de Santa Cruz recorría los despachos de los diputados para convencerlos de que dieran quórum y aprobaran la privatización de YPF? Entonces, ¿de qué dolor está hablando? ¿Acaso nuevamente se habla desde la mentira?
No quiero extenderme en esta cuestión, simplemente reitero que en mi opinión la población no viene votando desde hace tantos años para que en la Argentina se sigan produciendo alimentos para ofrecer al mundo y abastecer a 500 millones de personas mientras nuestro pueblo no está en condiciones de alimentarse adecuadamente.
Creo que tanto una alternativa como la otra -en ambos casos se quejan por la deserción de Borocotó- defraudan la voluntad popular, ya que no persiguen el objetivo de transformar la realidad sino de mantener el statu quo.

 

Otros artículos de Carlos Tinnirello:
Ni necesarios ni urgente

Triángulo se escribe "Repsol"

Noemí Oliveto: Un ñoqui a pedir de Zamora

Tierras Curiñanco

Una diputada entre el poder Kirchnerista y los grupos dominantes

Minería a cielo abierto

No a la minería con cianuro

El Acuífero Guaraní

Elección Presidente Cámara de Diputados

Impugnación Patti

 

< volver