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Proyectos de Ley
16/06/04 3535-D-04
Erradicación del Polo Petroquímico de Dock Sud
Artículo 1º.- El Poder Ejecutivo Nacional arbitrará los medios necesarios para la erradicación definitiva del Polo Petroquímico de la Localidad de Dock Sud, Partido de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires.
Artículo 2º.- El Polo Petroquímico será reinstalado en una zona que por su escasa o nula densidad poblacional, no constituya un peligro potencial a la seguridad nacional y a la salud de los habitantes de las áreas circundantes.
Artículo 3º.- El proceso de erradicación deberá ejecutarse progresivamente dentro de los tres (3) años a partir de la publicación de la presente Ley en el Boletín Oficial. Este proceso será fiscalizado por los organismos competentes juntamente con las organizaciones vecinales.
Artículo 4º.- Las empresas que conforman el Polo Petroquímico, bajo estricto control de los organismos competentes y de la ciudadanía, se harán responsables de la atención médico-sanitaria y farmacológica de las personas afectadas por la contaminación del Polo Petroquímico.
Artículo 5º.- El Poder Ejecutivo Nacional proveerá un servicio de patrocinio jurídico gratuito, a las personas afectadas y a los familiares de las fallecidas como consecuencia de la acción contaminante de las empresas instaladas en el Polo Petroquímico de Dock Sud.
Artículo 6º.- El Poder Ejecutivo Nacional, luego de la erradicación del Polo Petroquímico de la Localidad de Dock Sud, arbitrará los medios necesarios a los fines de controlar la reparación y recuperación del suelo, subsuelo, aguas y aire afectados por la contaminación ambiental. Dicho proceso será fiscalizado conjuntamente con la población y sus organizaciones.
Artículo 7º.- El proceso de reparación y recuperación de las zonas afectadas por las empresas del Polo Petroquímico, se efectuará sin dilaciones y a medida que se concreten las erradicaciones en las distintas áreas, debiendo realizarse en el plazo establecido por el artículo 2º de la presente Ley. Los costos y las tareas a efectuarse serán de exclusiva responsabilidad de las empresas que produjeron los daños.
Artículo 8º.- El Poder Ejecutivo Nacional, a través de los organismos competentes, tendrá a su cargo el control permanente sobre el impacto ambiental en el lugar donde las empresas que conforman el Polo Petroquímico vuelvan a radicarse. Se establecerá como prioritaria la participación de la población en el proceso establecido por la presente Ley.
Artículo 9º.- Las empresas que constituyen el Polo Petroquímico garantizarán la fuentes de trabajo de todo el personal que pueda verse afectado en la erradicación y traslado de las mismas.
Artículo 10º.- De Forma
Presentado: 16-6-04 Expte. 3535-D-04
Reproducido: 21/6/6 Expte: 3411-D-06
FUNDAMENTOS
Sr. Presidente:
La Localidad de Dock Sud, Partido de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, concentra la mayor cantidad de establecimientos industriales, productores de residuos peligrosos. Todas estas empresas conforman el denominado Polo Petroquímico de Dock Sud y constituyen el principal contaminante que tiene el Partido de Avellaneda y la Ciudad de Buenos Aires, en especial el barrio porteño de la Boca.
El elevado grado de contaminación producido por el Polo Petroquímico de Dock Sud no es algo reciente, hace muchísimos años que el mismo amenaza de manera sistemática la integridad y la salud de las poblaciones que lo circundan, causando enfermedades, muertes y una depredación total al medio ambiente.
De las decenas de empresas que conforman el Polo Petroquímico, hay alrededor de veinticinco de alto riesgo, cuyos contaminantes y daños a la población se detallan a continuación:
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DAPSA
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SHELL CAPSA
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EG3 SA
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SEA TANK COASTAL PETROLEURN ARGENTUINA SA
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SOL PETROLEO SA
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YPF SA.
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MERANOL.
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ANTIVARI SA
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DISTRIBUIDORAS QUIMICAS SA
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ESLOGAN
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INDUPA
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PRODUCTORA ARGENTINA DE MELAZA SA
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TAGSA
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UNION CARBIDE ARGENTINA SA
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VALENTIN BALCARCE SA
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MECORCARGA SA
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MARUBA
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TENANCO
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MATERIA HNOS.
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ORVOL SA
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UNILEVER ARGENTINA SA
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COCO OIL
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TRIECO
Todas estas empresas producen los siguientes contaminantes:
Naftas, solventes, gas oil, diesel oil, fuel oil, residuos asfálticos, aceites, grasas y carga de cracking, ácido sulfúrico, soda cáustica, anilina, zinc y litio.
Querosén, solventes, alifáticos y aromáticos, gas butano y propano. Acido sulfúrico, buxita, clorato de potasio, alquilbenceno lineal, pigmentos amarillos y rojos, soda cáustica, sulfato de aluminio líquido y sólido, acrilonitrilo, cloroformo, tolueno y disocianato. Hidrocarburos livianos, dioxinas, furanos, metales pesados y clorados
“Un estudio oficial, realizado el año pasado, confirmó la existencia de plomo en sangre y de gases cancerígenos como el benceno, el tolueno y el xileno en los cinco mil vecinos que habitan el Doque, pero sobre todo en las mil quinientas personas cuyas casas están paradas en las manzanas que se conocen como La Inflamable y que absorben todo lo malo que esparce en el agua, en la tierra y en el aire, el Polo Petroquímico de Dock Sud”. (Fuente: Página12. 27/5/04).
En relación directa con lo anterior, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer IARC, considera que entre otros, “el benceno es un cancerígeno humano comprobado (...), en cuanto al tolueno puede producir mutaciones en células vivas y afectar el desarrollo del embrión y el feto humano. Tiene capacidad para dañar hígado, riñón, cerebro y médula espinal.” (Fuente: Versión electrónica. FUNAM (Córdoba); Diario Clarín; Diario La Nación. Buenos Aires, marzo 2002).
Por su parte, un informe efectuado por la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires, revela que sobre una muestra de ciento catorce chicos de ¨La inflamable¨ (zona de Dock Sud llamada Villa Inflamable), el veinte por ciento tenía más de diez microgramos de plomo por decilitro de sangre. Se detectaron además, casos críticos que llegaban hasta los setenta microgramos por decilitro. (Fuente: Página12. 27/5/04)
Respecto de la relación entre el plomo y el Polo Petroquímico, aun cuando las empresas petroleras han manifestado que no utilizan el plomo desde hace, supuestamente, cinco años; este metal, no degradable y bioacumulativo, ha sido utilizado por las mismas durante los años suficientes para causar daños en la salud humana y en el ecosistema.
El plomo presenta como efecto clínico más preocupante, el daño en el desarrollo mental de los niños. Su toxicidad se agrava debido a su carácter persistente y bioacumulativo: no se degrada y los seres vivos no cuentan con mecanismos para eliminarlo.
La mujer embarazada y los niños son quienes presentan mayor riesgo frente a la contaminación con plomo.
Los niños de hasta tres años de edad son particularmente susceptibles a la toxicidad de este metal. En los niños contaminados, predominan las alteraciones del sistema nervioso central, disminución de la memoria, déficit en el aprendizaje, irritabilidad, cefaleas frecuentes, trastornos de conducta, convulsiones y otras.
Diversos informes revelan que en todos los niños estudiados hay niveles cuantificables de plomo en sangre, y se encontraron niveles excedidos en el 50% de los casos estudiados en Villa Inflamable.
Los resultados de los estudios revelan que la contaminación a la que se expone la población es extremadamente grave no solo en los barrios más cercanos, sino que comprometen muy seriamente a un gran espacio territorial.
Otra de las líneas de investigación demuestra la presencia de plomo en el suelo de las viviendas que circundan el Polo Petroquímico.
La contaminación proveniente de los residuos tóxicos que emanan de las industrias que conforman el Polo Petroquímico, además de afectar a los habitantes de amplísimas zonas que comprende la Ciudad de Buenos Aires y varios partidos del Conurbano bonaerense, también impacta sobre el ecosistema.
El río más importante del Conurbano bonaerense y de la Ciudad de Buenos Aires, el Río Matanza-Riachuelo, viene padeciendo desde hace más de treinta años la agresión de las empresas que arrojan sus residuos tóxicos al Riachuelo convirtiéndolo en un gran “basural acuático a cielo abierto”. Esta fuente de vida y esparcimiento queda transformada así, a la luz de las irresponsabilidades de las industrias y la complacencia de las autoridades municipales, provinciales y nacionales, en una sustancia letal para la naturaleza y en consecuencia para los seres humanos.
La Asociación de vecinos de La Boca ya había explicado que “... el río (Riachuelo) recibe un 25% de efluentes industriales (125.000 m3 diarios) y un 75% de efluentes cloacales sin tratamiento.” (Diario La Nación 30/3/04)
Los datos de la Organización Mundial de la Salud son elocuentes: siete millones de personas mueren cada año en el mundo por enfermedades causadas por aguas contaminadas, sin contar innumerables poblaciones que no llevan registro sobre el particular. La misma organización explica que el 30% de la mortalidad infantil tiene origen en enfermedades hídricas, evitables con el abastecimiento de agua segura. De igual modo se advierte que tres millones de personas mueren en el mundo cada año por respirar aire contaminado.
A partir de estos datos, se comprueba que la cifra de fallecidos por aguas contaminadas es escalofriante: 27.000 personas mueren por día en el mundo a consecuencia de esta causa.
Respecto de la contaminación atmosférica es preciso aclarar que se manifiesta en forma de polvo, niebla, bruma y humo. De acuerdo con estudios realizados por el CONICET, “la contaminación atmosférica produce una cantidad de muertes prematuras que supera la causada por enfermedades como el cáncer de mama o de próstata, o por accidentes de tránsito; por eso, se debe considerar como una causa severa de riesgo para la salud humana (...) Hay una creciente evidencia de que en zonas urbanas, y especialmente en áreas con una alta densidad industrial como lo es Dock Sud, las partículas suspendidas provocan un tipo de afección conocida como la sensibilidad múltiple por sustancias químicas, enfermedad ambiental que algunos denominaron como la enfermedad del siglo XX o el sida químico...)”
De acuerdo con los estudios realizados, la situación respecto del impacto ambiental es extremadamente grave. En casos de inversión térmica de superficie o fenómenos prolongados de calma, todos los contaminantes que descargan las empresas que conforman el Polo Petroquímico, crean un cóctel de sustancias primarias que conservan la estructura química original, y de elementos secundarios que resultan de las combinaciones químicas registradas en la atmósfera. Todos ellos pueden ser letales, sometiendo a la población a exposiciones que comprometen el organismo en forma total.
Las personas al inhalar aire, consumen segmentos de ese cóctel, donde el problema no es sólo el benceno, el tolueno o cualquier sustancia química y aislada, sino que esas sustancias individuales actuando de manera combinada forman nuevos compuestos. Estas nuevas fórmulas químicas desencadenan una serie de efectos: convirtiendo a los pulmones, la piel y otros órganos expuestos en lugares de experimentación química. A medida que varían las descargas y las condiciones ambientales ello se torna más riesgoso, especialmente para los niños y para las mujeres embarazadas.
Los niños expuestos a esas variaciones ambientales poseen una talla y un peso menor que los niños de la misma edad que no reciben dicho impacto. Se observa además, en estos niños afectados, alteraciones en su metabolismo.
En conclusión, el problema no es sólo el benceno, el tolueno u otra sustancia química aislada, sino también la combinación de las mismas.
Ante esta terrible situación, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires el día 15 de mayo de 2004 votó de manera unánime el proyecto de Declaración presentado por la Diputada Patricia Flores a instancia de los vecinos del Barrio de la Boca. En este proyecto, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, expresa su preocupación por las consecuencias ambientales y sanitarias producidas por el llamado Polo Petroquímico Dock Sud, sobre la población de los barrios de La Boca, Barracas y demás zonas de influencia ambiental.
Por su parte los vecinos de las zonas linderas al mismo, también se organizaron y manifestaron en reclamo de sus derechos. Amparados en el artículo 41 de la Constitución Nacional los mismos exigen vivir en un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano. Pero estos reclamos no fueron escuchados por las autoridades.
A pesar de los múltiples estudios oficiales y extraoficiales realizados que demuestran la gravedad de esta situación, los habitantes continúan expuestos a una muerte lenta y silenciosa.
La falta de respuestas y soluciones definitivas por parte de las autoridades municipales, provinciales y nacionales, hacen que las mismas se transformen, por acción u omisión, en cómplices de esta terrible situación.
Frente a la ausencia de soluciones, días atrás, alrededor de ciento cincuenta familias que viven en la zona de Villa Inflamable Dock Sud, debieron dejar este lugar, habitando un terreno fiscal para salvaguardar su vida. La única opción que los mismos tenían era: o continuar muriendo o trasladarse a otro espacio que les permita preservar su vida.
Los vecinos explican que donde vivían, su salud corría riesgo por la contaminación del Polo Petroquímico.“Estamos rodeados por la contaminación: de un lado tenemos el Riachuelo, del otro el canal que trae los desechos industriales del Polo Petroquímico y por debajo el entramado de caños por donde pasan los productos químicos. Estamos parados sobre una bomba”.(Fuente: Página 12. 27/5/04). Por su parte, una vecina señala además que: “Vivía allá con mi familia, pero el olor y el humo que largan las empresas es insoportable. A mi hija, Denis que tiene diez años, le hicieron un estudio y le dio que tiene mucho plomo en su sangre. En febrero la interné por problemas de riñon.”(Fuente: Diario Clarín. 27/5/04).
Puesto que los argumentos, arriba señalados, tienen la validez indiscutible de la vivencia y del sufrimiento de los habitantes de las zonas circundantes al Polo Petroquímico, es de vital importancia que sean ellos los que tomen en sus manos el control de su calidad de vida; porque hasta el momento las autoridades competentes no han dado una sola respuesta que canalice esta problemática en función del mejoramiento de la salud de los habitantes. Esto transforma a las autoridades en corresponsables de esta siniestra situación.
De acuerdo a lo señalado anteriormente, los vecinos con su participación establecerán las formas de control durante los procesos de erradicación del Polo Petroquímico; la reparación y recuperación de las zonas afectadas.
Es altamente riesgoso convivir con gigantescas cantidades de líquidos y gases acumulados de alto poder explosivo. Esto se ha transformado en una poderosísima bomba de tiempo que de estallar alcanzaría el nivel de destrucción del más poderoso y sofisticado armamento creado por el hombre.
El poder de la onda expansiva, en caso de estallido del Polo Petroquímico, provocaría una verdadera catástrofe, dejando un tendal de muertos y damnificados de dimensiones inimaginables.
Es obligación de los legisladores de este Congreso, arbitrar los medios que garanticen la participación de los vecinos a los efectos de solucionar eficazmente esta urgente situación.
Este proyecto prioriza la salud y calidad de vida de los habitantes, y no los intereses económicos de las empresas que conforman el Polo Petroquímico. Lo expuesto hasta aquí, manifiesta una clara y contundente evidencia de los daños irreversibles que estas empresas causan a los pobladores y al medio ambiente.
Por ello, el presente proyecto de Ley, se constituye a los efectos de erradicar de forma sostenible y definitiva el Polo Petroquímico de Dock Sud con la debida urgencia que el caso reclama.
El Polo Petroquímico deberá ser trasladado a zonas que por su ubicación y condiciones de producción, minimicen los efectos del impacto ambiental que el mismo pudiera generar. En función de esto, se debería considerar que cada una de estas empresas desarrolle sus actividades de manera aislada puesto que ello, también, facilitaría el control primario de las mismas.
Es importante destacar que, frente a la ineficacia de los organismos de control municipal, provincial y nacional para dar cumplimiento a la legislación vigente en materia ambiental, se constituyan entes de control primario que estén conformados por la población aledaña a las zonas de influencia. Estos cargos deberán ser rotativos y revocables.
La única forma para que millones de habitantes de la Ciudad de Buenos Aires y Provincia de Buenos Aires no continúen enfermándose y muriendo es la urgente erradicación del Polo Petroquímico de Dock Sud. En función de ello, presentamos este Proyecto de Ley.
NOTA: SE ADJUNTA ANEXO CON EL INFORME REALIZADO POR LOS VECINOS SOBRE LOS CONTAMINANTES Y SUS EFECTOS.
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