RedES - Red de Encuentro Social

Educación

 

Ley de financiamiento endeudativo o el proyecto neocolonial educativo

Darío Balvidares

 

Inés Trpin[i] realiza un estricto análisis de los artículos del proyecto de Ley de Financiamiento Educativo, el que cuenta con media sanción del Senado de la Nación.

La profesora Trpin recupera una información del diario Clarín del 4 de octubre del corriente: Los 500 hombres de negocios más importantes del país dieron su apoyo a la futura Ley de Financiamiento Educativo y debatieron sobre el modo en que el sector privado puede colaborar con la educación pública...

Bien, esto ya es suficiente como para darnos cuenta de que el Proyecto Neocolonial Educativo continúa.

Aunque, ahora por suerte, ya sabemos que lo que es bueno para los 500 hombres de negocios más importantes, no es bueno para el conjunto de la población.

Y si es bueno para los 500 hombres de negocios más importantes, así como para los organismos internacionales que participaron de la instrumentación política, técnica y financiera de las reformas educativas, pues entonces, debe ser muy malo para el conjunto de la población, puesto que la expone a la adquisición de un servicio en el nuevo mercado educativo, borrando el concepto de educación como derecho y sustituyéndolo por mera mercancía.


El recetario de la Neocolonización Educativa

Es importante tener en cuenta que, como también se señala en el trabajo de Inés Trpin, la idea de que gradualmente se aumente el Producto Bruto Interno (PBI) hasta que en el año 2010, el 6% del mismo sea invertido en Educación, ya estaba planteado en la Ley Federal de Educación (LFE) y se debería haber llegado a ese dígito, también en 5 años.

Es decir, ya estaba escrito en la ley que experimenta con la Educación Pública, esto es: con la Escuela Pública y con la Universidad Pública, con la pantalla de la “modernización”. Pero sucede que la modernización, para los 500 hombres de negocios más importantes, es sinónimo de mercado.

Los tiempos para cumplir los objetivos y las metas de la transformación educativa se deciden en los organismos internacionales, así como los programas que se aplicarán en los distintos países latinoamericanos y del Caribe.

Si revisamos el proceso de transformación educativa en algunos de los países latinoamericanos, por ejemplo: Colombia, veremos que se planteaba esencialmente el mismo mecanismo, como se muestra en el ensayo, La Novela Educativa o el relato de la alienación: “Colombia en 1996 entra en el Plan Decenal de Educación, cuyo objetivo es que en el año 2005 se le otorgue el 8,5 % del PBI al sistema educativo tanto público como privado. Según el documento publicado por el Ministerio de Educación Nacional de Colombia, la distribución se realizaría de la siguiente manera: en 1998 el sector público contaba con el 4,5 % del PBI y en el 2005, llegaría al 6,5 %; mientras que el sector privado, entre esos mismos años debe ser del 1,3% al 2.0% del PBI.

Los números indican que para llegar al 8,5% (6.5+2.0) previsto para el 2005, la inversión en términos porcentuales entre 1998 y la fecha prevista alcanza el 50% para el sector público, mientras que es, casi, del 100% para el sector privado. En otras palabras, la inversión en educación en el sector público es la mitad de la inversión que en el sector privado.

En el mismo documento se recomienda el fortalecimiento de los fondos de cofinanciación y constitución de fondos mixtos. Esta última estrategia se aplicará principalmente para la financiación de proyectos educativos institucionales para estimular la participación de personas privadas en estos fondos, se sugieren los incentivos tributarios con el mismo propósito, se recomienda fortalecer la cooperación internacional y buscar líneas de crédito blando”.

Como vemos, las recetas sobre las “necesarias reformas”, como tanto gusta decir a los obsesivos transformer de los sistemas públicos de educación en reconversiones privadas, no sólo no son originales, sino que se replican como calco en el proceso de apropiación de la COSA PÚBLICA.

Y en este sentido, es interesante advertir lo que dice el punto 43 del documento final de la Cuarta Cumbre de las Américas, reunida recientemente en Mar Del Plata: “... Tomamos nota con satisfacción de la sugerencia de los Ministros de Educación para que nuestros gobiernos exploren, con las instituciones financieras internacionales otras formas innovadoras de incrementar el financiamiento para la educación, tales como el canje de deuda por inversión en educación”.


El Proyecto Neocolonial Educativo y el discurso ¿autóctono?

En los fundamentos del proyecto de presupuesto 2006 para Educación se proponen las políticas de ‘mejoramientos’ tanto de la calidad como de fortalecimiento de gestión y dice textualmente: “Implementar los proyectos de Mejoramiento de la Educación Rural y Técnico Profesional, cuya financiación por parte del Banco Internacional de Reconstrucción y fomento (BIRF) se encuentra en etapa de negociación; Fortalecimiento Pedagógico de las escuelas del Programa Integral para la Igualdad Educativa (PIIE), con aporte de la Comisión Europea dirigido a EGB 1 y 2 urbanas y suburbanas en situación de vulnerabilidad social (...), Mejoramiento de la Educación Técnica Profesional y Modernización de la Red Federal de Información Educativa, con posible financiamiento del BID”.

Se continúan, fortalecen y profundizan las mismas líneas de dependencia que establece el Proyecto Neocolonial Educativo, es decir, el proyecto de las minorías que traman el destino de la Educación y su reconvesión en negocio privado.

Irrumpiendo y corrompiendo cada vez con mayor voracidad, el espacio público para reformatearlo y lanzarlo como mercancía codiciada para el negocio de los eternos secuestradores de la COSA PÚBLICA.

Como lo han hecho cuando aplicaron el programa de canje de deuda por patrimonio, y ahí tenemos: las telefónicas, las compañías eléctricas, las de agua, las petroleras, etc. etc.

Como con la concesión (apropiación) de territorio a la Minera Barrik Gold en la provincia de San Juan, concretamente en la biosfera de San Guillermo, territorio declarado por la UNESCO Patrimonio Universal de la Humanidad. Pero la explotación del oro produce, además de las ganancias multimillonarias de la minera, contaminación de la tierra y del agua; la fauna y la flora, como consecuencia, desaparecen.

¿Y la Humanidad?

Habría que preguntarle a la UNESCO qué es la humanidad. Probablemente, en la era de la reconceptualización colonial, nos dirían que la humanidad se relaciona con los 500 hombres más importantes, bla, bla, bla; pero del mundo; los que tienen una licencia parecida a la de 007, puesto que es parte de su creación.

Continuemos recorriendo el discurso ¿autóctono?

“Impulsar, gestionar y cofinanciar la formación de los posgrados y el intercambio de investigadores, docentes, profesionales y estudiantes universitarios.

(...)

realizar gestiones tendientes a promover los procesos de canje de deuda externa (el resaltado es mío) por educación desde los documentos y declaraciones de los Organismos Internacionales, y desde las declaraciones de nivel ministerial, de las Cumbres de las Américas y de las Cumbres Iberoamericanas”.

Esta es solo una secuencia de los fundamentos del Proyecto del Presupuesto 2006, que tendrá el reconvertido Ministerio de (elite) Educación, Ciencia y Tecnología; sin escuelas, ni docentes. Puesto que como dijo, entre otras cosas, el propio ministro (junio - 2004) a propósito de una visita a la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados de la Nación: “...el Ministerio es el lugar de concertación con los organismos internacionales...”

En medio de este escenario (expuesto aquí, muy sintéticamente), el proyecto de Ley de Financiamiento Educativo, reafirma algunos puntos que ya se encontraban en la LFE, pero además los profundiza.

Ahora bien, uno de los temas importantes es el reformateo docente y a propósito dice Trpin: “... en el artículo siguiente (el 10) se perfila otra posible barrera, y es la que compromete la modificación del Estatuto Docente, en tanto se propone acordar entre el CFE y los gremios docentes un “convenio marco” referido a las condiciones laborales, calendario académico, salario mínimo y carrera docente”.

Las políticas sobre reformulación docente parten de programas establecidos por los organismos internacionales. La OEA es uno de los organismos que establece los criterios, entre otros, del “formato” que debemos tener los docentes de la región; ese perfil concuerda con los fundamentos que ‘sostienen’ el artículo 10 del proyecto, al que se hacía referencia.

Dicen los fundamentos del proyecto en la secuencia sobre el tema docente:

“Otro orden de metas corresponde a las condiciones salariales, de trabajo y profesionalización de la tarea docente. En este punto se trata por supuesto de generar niveles justos de distribución, pero también condiciones de formación inicial y continua que permitan que una parte de las mejoras laborales docentes estén vinculadas al desempeño y la capacitación. En buena medida, la aprobación de la presente Ley significará demostrar la valoración que la sociedad hace de la trascendente labor de los educadores”.

Productividad + Competitividad = Calidad

Calidad + Responsabilidad + Adaptabilidad + Flexibilidad Laboral - Formación en Contenidos – Formación de Grado – Actualización Teórica sobre la propia disciplina + Cursos de Capacitación (colonizantes) = Buen Docente o Facilitador de Conocimientos (como dicen los documentos sobre el perfil docente que propone la OEA).

Es, en una apretada y metafórica síntesis, la caricaturesca ecuación que rige todo documento sobre educación que produjeran los transformers compulsivos, que ponen el acento, en lo que enfáticamente afirma Inés Trpin: “...se intenta hacernos creer que el sistema educativo es culpable de la injusta distribución de la riqueza y el poder, y que además es quien debe ocuparse de salvar esa desigualdad...”


El Proyecto Neocolonial Educativo: Cuéntame más

“La primera vez que planteamos esta ley fue en julio del año pasado. Esto lo venimos discutiendo con todos los sindicatos docentes de la Argentina, y firmaron el proyecto leyéndolo artículo por artículo, y sabiendo que tienen que discutir sobre esto si realmente quieren un cambio en serio.

Nunca se dio el caso de que al mismo tiempo hayan firmado la asociación empresaria y todos los sindicatos docentes...” (Versión Taquigráfica de la reunión del Ministro, Daniel Filmus, con los Senadores por la Ley de Financiamiento Educativo, 20/09/05)

¿Y el resto? El debate de la Educación nunca se abre, se hacen discursos, pero se instauran las leyes, se hace publicidad, pero se instauran leyes, se hace propaganda, pero se instauran leyes.

¿Qué leyes?

Las que ya vienen preformateadas.

Los establecimientos educativos deberían ser los lugares naturales donde la población debata el sistema y por sobre todo el modelo de educación para un modelo de país. Pero como esto, todavía no ocurre los sindicatos docentes y los empresarios firman.

¿Qué firman?

Entre las tantas otras cosas que estuvimos recorriendo, también firman, como enuncia Pablo Imen[ii] en su artículo: “...dotar de herramientas al alumno para lograr un grado de “empleabilidad”, pues las oportunidades no dependen del modelo económico y productivo sino de las habilidades de cada quien para luchar y lograr en el mercado laboral un puesto de trabajo. Otras medidas, recuperación de la formación técnica o sistema de pasantías ‘laborales’/’educativas’ constituyen el complemento de la estrategia de formación de mano de obra adecuada a los requerimientos de la acumulación capitalista...”

¡Eso también firman¡ Producción en serie de sujetos liberalizados, no libres. Porque el cuerpo de la ley parece ir en contra de la ley del cuerpo.

Busquemos en los documentos sobre educación, nacionales o internacionales, incluso en los proyectos de Ley que firman los firmadores, cuántas veces aparece la palabra libre o libertad y cuántas competitividad, productividad, flexibilidad...

Si lo que buscamos es una pedagogía de la participación entonces, recordemos que la Educación siempre es; pero qué queremos que sea: ¿Una herramienta de liberación o un instrumento de dominación?

Ampliemos el debate, y reabramos los procesos asamblearios aquellos que pensamos que una nueva pedagogía es posible, una nueva organización del sistema educativo es posible, y que otras ideas y otras acciones son posibles, siempre que como población organizada en colectivos sociales, lo decidamos.

i] Inés Trpin, Profesora de la Universidad del Comahue, Autora de Apuntes sobre el proyecto de Ley de Financiamiento Educativo. (versión electrónica)

ii] Pablo Imen: Ley de Financiamiento y Transformación Educativa: reafirmaciones neoliberales. (versión electrónica)

 

Otros artículos de Darío Baldivares:
La educación en la dimensión de lo público: del gobierno y la organización del sistema

La novela educativa o el relato de la alienación (Fragmento)

Sobre el financiamiento educativo y la vocación de Edu-Card

Decretos... decretos... decretos... la Educación versus la Máquina de Impedir

Signos: semótica, política y educación

 

 

< volver