Editorial
Tres apellidos
Darío Schapochnik
Patti, Borocotó, Bielsa...
Tres apellidos que confirman que la Cámara de Diputados de la Nación sólo es Honorable en el nombre;
Tres apellidos que confirman que los Diputados de la Nación sólo son representantes del pueblo porque la Constitución así lo dice;
Tres apellidos que confirman que se tienen que ir todos;
Tres apellidos que confirman que el sistema representativo es una ficción que no satisface las reales necesidades de la población;
Tres apellidos que confirman que el mero hecho de votar cada dos años no es democracia;
Tres apellidos que confirman que para el poder, todo vale: la traición, la vileza, la corrupción, la cobardía, el "veletismo", etc.
Tres apellidos que confirman la urgente necesidad de comprometernos con las luchas sociales;
Tres apellidos que confirman que es indispensable que se construya día a día con los que se autodeterminan contra el modelo de saqueo y exclusión que impone el capitalismo en cualquiera de sus variantes;
Tres apellidos que confirman nuestro rechazo a los personalismos con disfraces críticos que favorecen a los de siempre;
Tres apellidos que confirman que es imprescindible respetar las autonomías;
Tres apellidos que confirman nuestra convicción de que sólo se crece a partir del debate horizontal.
Tres apellidos que confirman lo que siempre decimos:
LA DEMOCRACIA ES POLÍTICA Y LA POLÍTICA ES QUE LA POBLACIÓN DECIDA SOBRE LOS ASUNTOS PÚBLICOS POR SÍ MISMA.
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